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Peligros del hogar: intoxicaciones caseras

Peligros del hogar: intoxicaciones caseras
Peligros del hogar: intoxicaciones caseras

 Las intoxicaciones de los animales de compañía más frecuentes en el ámbito doméstico pueden ser muy variadas; algunas revisten especial gravedad y hasta pueden conducir a la muerte de la mascota. Muchas veces hay que pararse a pensar cuántos peligros rodean a las mascotas en un entorno considerado seguro como es el hogar. Todo tipo de fármacos deben guardarse en un lugar inaccesible para las mascotas, y en el momento en que se están consumiendo no hay que perder de vista los medicamentos.

Muchos de los casos de intoxicaciones por fármacos están causados porque los propios dueños medican a las mascotas, cuando notan que están desanimadas o doloridas, con ibuprofeno, paracetamol, aspirina y otros fármacos que tienen en casa. Esta decisión puede provocar consecuencias fatales en las mascotas, ya que muchos de estos fármacos resultan tóxicos para ellas o deben administrarse en dosis muy controladas.

Insecticidas
Algunos compuestos que se engloban dentro de la familia de los insecticidas como piretroides, amitraz, etc., se utilizan como antiparasitarios externos de los animales. Las mascotas se intoxican al entrar en contacto directo con el producto (ingerir o jugar con elementos rociados con estos productos) o, más frecuentemente, debido a un mal uso de los productos antiparasitarios externos que poseen estos compuestos.

Rodenticidas
Conocidos comúnmente como “matarratas”, son productos que resultan apetecibles para las mascotas y pueden encontrarlos e ingerirlos. Las consecuencias pueden ser nefastas. En la actualidad existen rodenticidas de acción retardada, es decir, que aunque un animal ingiera el producto hoy, sus efectos pueden aparecer semanas después.

Medicamentos veterinarios
El mal uso de los medicamentos (dosis no correctas o automedicación, por ejemplo) pueden intoxicar a la mascota.
También se debe mencionar que algunas mascotas pueden ser alérgicas a determinados fármacos. Inicialmente no existe ninguna forma de conocer este hecho tan particular, por lo que todo animal medicado debe estar vigilado por sus dueños mientras dure el tratamiento y se debe comentar al veterinario cualquier incidencia en las posteriores revisiones.

Herbicidas
Son productos fitosanitarios que se utilizan para evitar el crecimiento de plantas o hierbas indeseadas. Las mascotas se ven expuestas a ellos por ingesta o contacto dérmico accidental.

Plantas venenosas
Son muchas las plantas ornamentales que se pueden encontrar en los hogares que resultan tóxicas para las mascotas. Hay que informarse sobre el tipo de plantas que decoran el hogar y situar las peligrosas fuera de su alcance.

Alimentos prohibidos
Determinados alimentos pueden resultar tóxicos para las mascotas en mayor o menor medida: chocolate, frutos secos (nueces), cebolla, patata (sobre todo cruda), ajo, uvas y pasas, aguacate, carnes saladas (jamón) y bebidas alcohólicas, entre otros.
No se les debe ofrecer frutas con hueso (melocotón, albaricoques), alimentos crudos de procedencia desconocida, comida en mal estado de conservación o huesos fácilmente rompibles que se puedan tragar.

Productos de mantenimiento del hogar
Son jabones, detergentes, lejía, anticongelante, productos de pintura o de construcción, etc. y todos aquellos productos no indicados para su ingestión o contacto directo.
Nunca se debe dejar accesible el cubo de la fregona lleno de agua con lejía o detergente, puede que le entre sed o curiosidad y beba el agua del interior.

Abonos y fertilizantes
Son productos destinados al cuidado de las plantas y los jardines. Pueden desencadenar problemas en las mascotas, al ser ingeridos o entrar en contacto con la piel o mucosas.

Síntomas
Dependiendo del tipo de tóxico que entre en contacto con el animal, los signos pueden ser muy diversos:
• Problemas digestivos: salivación excesiva, vómitos, diarreas...
• Problemas neurológicos: letargia, desorientación, excitación, convulsiones, entre otros.
• Problemas cutáneos: picores, inflamación, enrojecimiento, etc.
• Problemas respiratorios: dificultad respiratoria, ahogamiento...
• Problemas sistémicos: alteración de la sangre, órganos internos, etc.